octubre 19, 2009
Ashtray Heart
Es fácil llegar a conocer a más personas, lo dificil es llenar los huecos, superar las expectativas, el sentimiento ese de saber que le importas a alguien, el saber que alguien al final de tu día, siendo del nabo o de lo mejor, estará ahi para escucharte y para compartirte también su día, llegar a esa confianza, a esa intimidad, es bonito... es bonito tenerlo... es triste... es triste perderlo...
"oh, lo siento, en estos momentos no tengo nada que ofrecerte, no tengo sueños que compartirte, esta vez... esta vez necesito que me salven... esta vez... necesito que me contagien la vida..." (autoría mía de mí, o lo que viene siendo: Sahara, 2009, gracias...)
y así fue...
"Tengo hambre de amor, te dije.
-¿Quieres un cacho de labio?
¿No podrías darme, en tal caso, tu muslo acaramelado?
-Okey, pero dame un sueño, ¡no un cuarto de hotel barato!
¿Te conformas con un beso del tamaño de un estadio?
-No me conformo con menos que una línea de tu mano.
¡Que vergüenza ante tus alas, que vergüenza yo ser manco!
..Y morí cincuenta veces, veinticinco por desearte y veinticinco por no hallarte entre mis brazos..."
(José Quintero, no-se-que-año)
Y eso pasa cuando cuando se ama y no se tiene lo que se necesita para amar por completo..
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario